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La Educación en Casa (Homeschooling) es una alternativa que se puede llevar a cabo

Por John Cobin, Ph.D. para The Times Examiner

27 de Octubre, 2004

Una de las excusas más comunes para no educar a los hijos en casa es: "Sería algo demasiado difícil para mí" o, igualmente, "No soy buena enseñando, soy demasiado desorganizada, y mis chicos son demasiado indisciplinados para ser educados en casa."

 

Una segunda excusa común es, "Dado que los dos trabajamos, no tenemos tiempo para educar a nuestros hijos en casa" o, igualmente, "Soy padre único y tengo que trabajar, así que no tengo tiempo para educar en casa." No obstante, aquellos que presentan estas excusas están bastante equivocados. No entienden como funciona realmente la educación en el hogar. 

 

O quizá solo están racionalizando. De cualquier forma, la verdad del asunto es que casi cualquiera puede educar en casa de manera exitosa. Hay en realidad muy pocas excepciones. Todo lo que se necesita es un deseo de triunfar, planificación prudente y algo de iniciativa. Hablo como un padre experimentado que brinda educación a sus hijos en casa. Ninguno de mis seis hijos ha estado jamás matriculado en una escuela tradicional durante los últimos catorce años. Así que, con el objetivo de desmantelar algunas creencias erróneas con respecto al homeschool, y para ayudar a persuadir a los padres de que es una opción factible para ellos, les ofrezco unos pocos hechos para su consideración.

Primero, la educación en casa generalmente no utiliza el mismo formato que usa el aula escolar tradicional. Raras veces ve uno el método de pizarra y conferencia en una escuela hogareña. Los exámenes y las calificaciones no se hacen a la manera tradicional - si es que se hacen del todo. En general, después que un niño aprende a leer simplemente comienza a completar libros de trabajo especialmente diseñados bajo la supervisión de uno o ambos padres. Claro que puede haber problemas de disciplina, y probablemente los haya. Un niño podría simplemente rehusarse a hacer su trabajo, y los padres deben estar dispuestos a tratar con tales pecados como con cualquier otro acto de desobediencia.

Pero la buena estructura y la planificación traerán el éxito a largo plazo. Después que los niños se ajusten a su rutina, y después que se den cuenta que es mucho más fácil sentarse y hacer sus labores escolares rápidamente para poder continuar con el juego u otras actividades, el día escolar se torna mucho más fácil para el padre. Luego de años de trabajar en un sistema de educación hogareña los niños mayores pueden en realidad ser de mucha ayuda y se les puede confiar la tarea de ayudar a los más pequeños. Los chicos de homeschool ya experimentados son muy capaces de completar sus tareas con poco o casi ninguna supervisión paterna. Los chicos aprenden a ser maestros de sí mismos, es decir, autodidactas.

Segundo, la tarea de educación en el hogar se puede completar en solo unas pocas horas al día. Debido a las eficiencias del entorno de uno-a-uno, padre e hijo, y la eliminación de los requerimientos de transportar a un niño ida y vuelta al edificio de la escuela la tarea de educar en casa generalmente se hace en menos de la mitad del tiempo de un día normal en una escuela tradicional. Además, hay una flexibilidad añadida y más oportunidad para la creatividad. Por ejemplo, los padres pueden decidir que los chicos dupliquen su carga de trabajo por una semana o más. Este trabajo excedente crea un bloque "libre" de tiempo futuro en el que se pueden desarrollar otras actividades valiosas y significativas. Un niño puede así tener más tiempo para situaciones especiales de aprendizaje o la interacción social en actividades como el club de ajedrez, deportes (ejem., las pequeñas ligas o el fútbol), actividades especiales diseñadas por asociaciones dirigidas a los jóvenes que estudian en casa, programas en la YMCA, viajes organizados por las iglesias a esquiar, viajes a la playa, giras a museos y sitios históricos o el salón de la fama del béisbol, desarrollar intereses musicales, aprender habilidades domésticas u otro tipo de destrezas vocacionales, la investigación Bíblica con mayor profundidad, llamar a programas de radio con participación de los oyentes, asistir a convenciones políticas, viajar a tierras extranjeras, participar en viajes misioneros, y así sucesivamente.

Tercero, hay muchos métodos para brindar educación en el hogar, y hay muchas combinaciones de métodos que pueden ser elaborados para llenar las necesidades de un padre o estilo de vida en particular. La cantidad de currículos diseñados para homeschool es sumamente amplio, y está fácilmente disponible a través de catálogos, en tiendas en línea, o en ferias locales dirigidas al ámbito del homeschool. Los padres tienen muchas opciones que van desde los libros tradicionales hasta las conferencias en video en formato de DVD hasta la tutoría escolar vía satélite. Hay programas de cooperación a precios razonables dirigidos por padres competentes (generalmente voluntarios) que pueden complementar un programa de homeschool en muchas áreas y asignaturas, incluyendo las "difíciles" como la biología y el álgebra, o una que requiera equipo especial e instalaciones como la música y las artes. Los grupos de cooperación locales de homeschool están floreciendo. Estos grupos mejoran la enseñanza hogareña proveyendo instrucción en una variedad de temas, lo mismo que aumentando la interacción social de los chicos. No importa cuán incómodas o inusuales puedan ser el trabajo o las circunstancias del estilo de vida de un padre, con un poquito de esfuerzo y algo de planificación se puede implementar un exitoso programa de educación en casa que sea factible y apropiado. ¿Dónde comienza uno a indagar sobre currículo e ideas? Intente una investigación en Google con el tema "homeschooling" o vaya a los vínculos en mi página web: http://www.PolicyOfLiberty.net/

Cuarto, una combinación de estudio limitado dirigido (supervisado) puede mezclarse fácilmente con algo de auto-estudio (similar a hacer tareas) y con actividades de cooperación con el propósito de facilitar la programación y el horario del padre que cuenta con poco tiempo. Por ejemplo, un padre podría tener un horario de trabajo que le permita levantar a los chicos a las seis y comenzar las labores escolares treinta minutos más tarde.

Antes de salir al trabajo a las 7:30 les ayuda a los niños en el aprendizaje y el entendimiento durante una hora, como lo hace un típico padre "de tiempo completo" en homeschool.

Luego los niños se quedan con una ama de llaves, encargada o pariente por dos o tres horas de auto-estudio (o de cooperación una vez a la semana), o se les puede dejar escuchando videos, DVDs relacionados con el trabajo escolar, etc. Luego de regresar del trabajo, un padre o el otro pueden pasar una hora corrigiendo el trabajo de los niños y preparándolos para las actividades del día siguiente. Por eso, aunque el día completo de educación en casa para un niño pudiese tener un total de cuatro o cinco horas, los padres eficientes pueden hacer su parte del trabajo en solo dos horas. Ocasionalmente habrá necesidad de hacer una prueba estandarizada, un evento de deportes, trabajo escolar extra, o un viaje de estudio Sabatino. Pero estas actividades serán poco frecuentes y será fácil manejarlas.

Por lo tanto, la gente ocupada, las familias con dos asalariados, y los padres solos no pueden usar, de manera razonable, la falta de tiempo como una excusa. Como cualquier otra cosa en la vida tomar la decisión de educar en casa es algo que tendrá consecuencias.

Costará algo del tiempo libre. Requerirá algo de sacrificio. Puede que una madre pierda los efectivos servicios de "cuidado de niños" que las escuelas tradicionales proveen y que la dejan libre para hacer muchas otras cosas que ella desea. Nadie jamás ha afirmado que educar a los hijos en casa es algo que sea conveniente, aunque la cercanía de las familias que lo hacen, y el sorprendente mejoramiento en el carácter que muchos chicos educados en casa muestran es algo que ha sido ampliamente señalado. Pero para aquellos que valoran el que sus hijos se hallen fuera del ambiente de las escuelas públicas, o que no pueden permitirse el pagar una escuela Cristiana o privada, el sacrificio será algo que vale la pena.

(Tampoco olvidemos el beneficio de tener un recibo escolar para cinco niños que se halla por debajo de los $1,000 al año.) Además, las ganancias en la calidad educativa serán muy placenteras, sin mencionar el gran paso que se dará en el entrenamiento de las próximas generaciones para favorecer la libertad y los valores religiosos que tanto apreciamos.

Promovamos la educación en el hogar como un sistema viable y maravilloso para todos y cada uno de los padres - a pesar de sus preocupaciones por las ineptitudes personales o la supuesta falta de tiempo. Al hacerlo, estaremos ayudando a promover uno de los más grandes movimientos por la libertad y los valores familiares en la historia Americana.

Los más listos no triunfan siempre

Muchos ilustres de la historia han sido malos estudiantes. Para alcanzar el éxito, la curiosidad y ser inmune al desánimo son tan importantes como los títulos.

La historia de la ciencia y de la cultura está llena de malos alumnos que de adultos destacaron por sus logros. Entre los peores de la clase, en algún momento de su formación, estaban Albert Einstein, Charles Chaplin o Alejandro Amenábar. Miguel de Unamuno suspendía la asignatura de literatura, y Marguerite Yourcenar nunca pasó por la escuela.

¿Cómo lograron salir adelante y alcanzar la cima de su profesión? ¿Eran demasiado inteligentes y les aburría lo que se enseñaba en clase?En el otro extremo del aula, el publicista Paul Arden explica en su libro Usted puede ser lo bueno que quiera ser que, a menudo, los más listos de la clase no triunfan en la vida. A continuación veremos por qué.

 Expertos en pasado o en futuro

"La educación es lo que queda después de que uno ha olvidado lo que aprendió en la escuela"

(Albert Einstein)

Arden lo explica de este modo: en la escuela se aprende sólo el pasado, los hechos conocidos. Cuantos más hechos se recuerdan, mejores son las notas. Los que fracasan en la escuela no están interesados en el pasado, tal vez porque piensan en clave de futuro. O simplemente no tienen buena memoria. Pero esto no significa que no puedan tener éxito.

Lo único que demuestra el fracaso escolar de estos niños es que la educación académica no ha sabido estimular su imaginación. Por tanto, según esta hipótesis, los primeros de la clase dominan el pasado, mientras que muchos malos estudiantes son especialistas en imaginar el futuro, que es donde se encuentran sus éxitos. Por muy malas notas que hayan cosechado, si tienen un objetivo en la vida, encontrarán las fuerzas y los recursos para alcanzarlo. Para ellos, el mundo exterior es la verdadera escuela que les pone a prueba y les procura grandes lecciones.

En una sociedad que promueve la comparación hay personas que sufren un complejo de inferioridad por el hecho de no tener una carrera universitaria, especialmente si frecuentan un ambiente de licenciados. Sin embargo, basta echar una mirada a las biografías de grandes empresarios, intelectuales y artistas para comprobar que muchos de ellos no terminaron sus estudios.

Mantener viva la curiosidad, aprovechar las oportunidades y saber rodearse de las personas adecuadas son elementos mucho más decisivos para alcanzar el éxito que un título académico, por muy brillante que sea el expediente. También parece demostrado que hacer algo que nos guste -o lograr que nos guste lo que hacemos- es un ingrediente esencial para triunfar. Más allá de la inteligencia con la que estamos equipados, una actitud constante e inmune al desánimo completaría el kit básico de las personas que aspiran a la excelencia en su área de trabajo.

Mal de escuela

"Siempre me ha encantado aprender. Lo que no me gusta es que me enseñen" (Winston Churchill)

 Volviendo a los últimos de la clase, el escritor Daniel Pennac habla en su ensayo Mal de escuela sobre la educación desde el punto de vista de los malos alumnos como él. En un relato apasionante, mezcla de recuerdos y reflexiones sobre la pedagogía, este autor hace hincapié en el sentimiento de frustración que embarga a este tipo de estudiantes:

"Todo nace de una primera incomprensión, de un problema de inhibición provocado por la timidez, el azar o cualquier otra causa. Y se acumula y se interioriza. Te dices a ti mismo que eres idiota, un cretino, que no hay nada que hacer contigo. Si te consideras idiota, entonces quedas liberado de cualquier esfuerzo. Lo tuyo es irreparable. (...) Sin embargo, en todo el tiempo que trabajé como profesor de alumnos de bachillerato nunca me topé con ningún muchacho idiota. Los padres pueden, podemos ser idiotas, la televisión, los libros y los grupos también, pero los chavales no lo son. Los hay más vivos, más atrevidos, más rápidos, pero ninguno es idiota".

Uno de los tormentos de la etapa escolar que analiza Pennac es el de la memoria. Los adultos recordamos las penosas jornadas de estudio en las que sudábamos para recordar fórmulas, verbos conjugados, nombres geográficos y fechas. Los alumnos peor aconsejados se quemaban las cejas tratando de reproducir un párrafo de los apuntes de historia al pie de la letra.

No obstante, se trata de una información que el alumno olvida inmediatamente después del examen. Y lo peor de todo es que puede llegar a reproducir el párrafo sin haber entendido el sentido del texto. Éste es un error que Pennac se esforzó en no cometer en su etapa como profesor: hacer entender a los alumnos que la memoria no es cuestión de acumulación, sino de comprensión. Aun así, asegura que "cuando se habla de violencia en la escuela no hay que olvidar que la escuela es, per se, el lugar de todas las violencias. Es el lugar donde se entrechocan el conocimiento y la ignorancia. Enseñar es violento, es violentar al otro".

Los grupos de Wallach y Kogan

"Cada persona es un genio al menos una vez al año. Los verdaderos genios simplemente tienen ideas más a menudo" (G. C. Lichtenberg)

Ya hemos visto que muchas personas brillantes recibieron suspensos y mostraron una actitud de rebelión. A menudo son sujetos por los que nadie daba un céntimo, por "tener la cabeza llena de pájaros" o porque eran incapaces de seguir unas normas.

Teniendo en cuenta que España es uno de los países europeos con una mayor tasa de fracaso escolar, ¿significa que vivimos en un país de genios? Si miramos el amplio elenco de pintores, arquitectos, cocineros y deportistas de fama mundial, podemos pensar que es así. Pero en el reverso de la moneda tenemos un país líder en desempleo, con una economía que se ha basado en el poco creativo mundo de la promoción inmobiliaria.

Dejando de lado los tópicos, en cualquier cultura hay diferentes grupos humanos, según se combinan la creatividad y la inteligencia. De acuerdo con el test desarrollado por Wallach y Kogan, éstos son los siguientes:

a) Mucha creatividad y mucha inteligencia. Son personas con una alta capacidad de atención en sus tareas. Suelen ser populares en su entorno y poseen una gran autoestima.

b) Poca creatividad y poca inteligencia. Como no les gusta correr riesgos, se refugian en los convencionalismos. Buscan la seguridad en las cosas y personas conocidas. Acostumbran a ser tímidos y con baja tolerancia a las críticas.

c) Mucha creatividad y poca inteligencia. Su problema es que poseen una capacidad de atención muy reducida. Tienen buenas ideas, pero se dispersan demasiado fácilmente. Se caracterizan por un alto nivel de autocrítica y tienden a aislarse.

d) Poca creatividad y mucha inteligencia. Confían mucho en sí mismos, pero necesitan trabajar en un entorno ordenado y previsible. Destacan por su alto rendimiento laboral y académico. Acostumbran a ser extravertidos y sociables.

El arte de la resiliencia

"El fracaso es un episodio, nunca una persona" (W. D. Brown)

 Dado que es innegable que muchos alumnos reproducen el fracaso escolar en el mundo laboral, la cuestión es: ¿por qué algunos niños logran superarse y triunfar, mientras que otros arrastran su frustración toda la vida adulta?

Según el neurólogo y psiquiatra Borís Cyrulnik, el factor diferenciador se llama resiliencia: la capacidad de realizarse y ser feliz, independientemente de lo traumático que haya sido el pasado de cada persona. Él mismo es un vivo ejemplo, dado que durante el nazismo sufrió la muerte de sus padres en un campo de concentración del que como niño logró huir. Pese a tan terrible punto de partida, logró estudiar sin contar con medios económicos hasta convertirse en una autoridad de talla mundial.

En su ensayo Los patitos feos, este autor apela al cisne que vive en el interior de toda persona que alguna vez se ha sentido excluida, incomprendida o fracasada. El protagonista del cuento tiene algo que lo hace diferente a sus compañeros. La clave es entender esta diferencia como algo positivo, ya que le va a permitir realizar cosas extraordinarias.

Para que el patito feo se convierta en cisne debe proyectarse hacia el futuro. Si hay una meta y ganas de alcanzarla, la metamorfosis es sólo cuestión de tiempo.

Un buen ejemplo de esto lo encontramos en una vivencia del también neurólogo Víktor Frankl, quien sufrió una experiencia equiparable a la de Cyrulnik. El impulsor de la "logoterapia" cuenta que cuando estaba preso en un campo de concentración, un día, mientras transportaba material, desfalleció. Postrado en el suelo, oyó cómo un guardia nazi se le aproximaba, lo cual significaba la muerte segura. En vez de aceptar su destino, en aquel momento se imaginó a sí mismo como futuro conferenciante que explicaba al mundo las barbaridades de los campos de exterminio. Esta misión personal le bastó para sacar fuerzas de flaqueza y levantarse. Eso le salvó.

Del mismo modo, muchos niños y niñas que han sido patitos feos en el aula han logrado convertirse en cisnes y triunfar en la vida porque tenían planes ambiciosos más allá de los muros de la escuela. 

La vida es la gran maestra

 “Más importante que la inteligencia es la alegría de ver que uno es capaz de vencerse y ponerse metas y cumplirlas. Una persona con voluntad llega en la vida más lejos que una persona inteligente. Y esto lo vemos, de entrada, en el panorama del estudio, ya que éste es un termómetro que registra muchas cosas concretas de la conducta de un joven. Muchos de los que han abandonado sus estudios se han dado cuenta después de que su problema no era de cabeza, sino de método. (…) Cada uno se educa a sí mismo a través de sus experiencias personales. La vida enseña más que muchos libros. La vida es la gran maestra. Lo que sucede es que, en ocasiones, ese conocimiento es tardío y ya sólo va a tener aplicación inmediata”. Enrique Rojas

 Para volver a la escuela

Libros

Usted puede ser lo bueno que quiera ser’, de Paul Arden (Phaidon).

‘Mal de escuela’, de Daniel Pennac (Mondadori).

‘Los patitos feos’, de Borís Cyrulnik (Gedisa).

Películas

‘La piel dura’, de François Truffaut (20th Century Fox).

‘Rebelión en las aulas’, de James Clavell (Columbia).

‘La clase’, de Laurent Cantet (Cameo).

 

"Flexi school": La tercera vía educativa.

nOTICIAS DE gUIPUZKOA. 14/06/09

Mientras los 'homeschoolers' vascos luchan por conseguir la regularización de la educación en casa, se empiezan a oír tímidas voces favorables al 'flexi schooling'

La tan manida crisis en la educación no es más que el reflejo de la situación general del mundo actual. Sin embargo, son minoría quienes ponen en cuestión el sistema educativo, entre otras cosas, porque la educación universal es una conquista social. Y quienes lo hacen y han tomado la decisión de educar a sus hijos en casa, no sólo se enfrentan a la incomprensión de la Administración, sino que se arriesgan a perder la patria potestad de sus hijos, porque aunque la educación en el hogar no es ilegal, los homeschoolers pueden ser acusados de abandono familiar. Aunque todavía ninguna causa ha prosperado.

En el Estado español, cerca de 4.000 familias han optado por responsabilizarse de la formación de sus hijos fuera de la escuela, más de doce en Euskal Herria, según el registro de la Asociación para la Libre Educación (ALE). También existen dos escuelas libres: Kortiñe, en Berango (Bizkaia); y Tximeleta, en Navarra.

Madalen Goiria, profesora de Derecho Civil de la UPV/EHU, lleva dos años investigando la corriente del homeschool , surgida en los 70 en EEUU de la mano del reformador John Caldwell Holt, y adoptada por 1,1 millón de familias en todo el mundo, según datos oficiales de 2003. Mientras en el Estado esta práctica se encuentra en un "limbo legal", países europeos como Reino Unido, Dinamarca, Francia, Bélgica, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal o Suiza reconocen el derecho de los padres a la educación en casa.

El archivo de la causa contra la familia Branson-Sánchez de Irun por educar a sus hijos en casa abrió el debate sobre la regularización del homeschooling en la Cámara vasca, discusión que se ha trasladado recientemente al Parlament catalán.

Muchas veces, las leyes van por detrás de la sociedad y este caso es muestra de ello. Mientras políticos y legisladores estudian "encontrar un acomodo para el homeschool en la legislación sobre educación", tal y como solicitó el Ararteko (2007) y antes el Defensor del Pueblo en su informe a las Cortes Generales (2006), se comienzan a escuchar tímidas voces favorables al flexi schooling .

La escuela flexible "es una de las opciones a las que pueden acogerse las familias que educan en casa en Gran Bretaña", explica Goiria, sobre un sistema en el que el menor puede acudir al colegio a tiempo parcial, o a asignaturas concretas, al tiempo que prosigue su educación en casa.

Esta metodología requiere del permiso de la dirección del centro. Y la lógica de la misma es aplastante: "Como ciudadano participo en la financiación de las escuelas, ¿por qué para ciertas asignaturas que me interesan tengo que estar pagando en centros privados, por qué no puedo acceder a servicios públicos escolares?", se pregunta Goiria. "Yo he estado hablando de este tema con homeschoolers y les interesa poder demandar ciertas asignaturas. Además, favorece esa socialización famosa de los niños con otros menores de su edad", añade.

Las razones que llevan a elegir este sistema son las mismas que justifican el homeschool . Las principales motivaciones de estas familias son de orden ideológico y pedagógico.

La profesora Goiria ha realizado una clasificación con cuatro perfiles de homeschoolers : los protectores, los educadores, los rebeldes y las víctimas del sistema educativo. Los protectores serían aquellos padres que desean "preservar los valores familiares, que pretenden proteger a sus hijos de una influencia exterior que consideran potencialmente peligrosa, representada por la televisión, la violencia o la competitividad del sistema escolar". Para ellos, esta enseñanza es "una forma de cohesión familiar ante un entorno potencialmente amenazador".

Por otro lado, están los educadores, padres que "desconfían del sistema educativo", ya que "lo consideran incapaz de educar a sus hijos en los valores que les van a formar de un modo integral como personas". Estas familias proponen "un modo de educación más natural, adaptado al ritmo y las necesidades del menor, una educación flexible que respete el interés del menor y responda a su curiosidad natural".

Un grupo bastante extendido son los rebeldes, que estaría constituido por familias que han elegido formas de vida alternativa. "Se basan en la libertad individual y rechazan las instituciones sociales".

Y en último término se encuentran las víctimas del sistema educativo, para las que el homeschool y sus variantes "han supuesto su tabla de salvación". De ellos, Goiria señala que lo que les ha llevado a abandonar el colegio es el fracaso escolar, el bullying , la falta de adaptación por su origen cultural o las necesidades lingüísticas. En resumen, "haber vivido una mala experiencia educativa previa dentro del modelo convencional".

La experta de la UPV resalta los buenos resultados de esta enseñanza alternativa. "Está demostrado que los niños que se han educado en casa están mejor educados que los que estudian en el sistema educativo tradicional porque, muchas veces, ese tiempo que no han ido a la escuela lo han empleado en hacer cosas mucho más enriquecedoras".

Respecto al papel de los progenitores, apunta que, "por lo general, son padres que toman un papel activo y consciente en la educación de sus hijos. Se involucran mucho, porque una vez de que han tomado esa decisión no quieren delegar la educación de sus hijos en terceras personas".

Derecho a la objeción El reconocimiento de la educación en casa en el Estado español pasa por un cambio en la legislación. En esta empresa se hayan inmersas dos asociaciones: Asociación para la Libre Educación (ALE) y Educar en Familia. Según la jurista, en estos momentos se han abierto dos vías. Una es la catalana, que "busca el acomodo del homeschooling en la Ley Catalana de Educación". "Están intentando, a instancias de su propio parlamento, ver si hay alguna posibilidad de hacerlo", señala. Por tanto, en Euskadi "también se podría abrir esa vía, al menos -propone la experta-, para poder hacer exámenes libres".

Goiria sostiene esta opinión tras participar en el monográfico dedicado al homeschool de la Mesa de Educación del Parlamento Vasco, donde "se encontró un poco aberrante" la criminalización que padecen los padres al equiparar la falta de escolarización con la ausencia de educación. Según explica, "escolarización no es lo mismo que educación y el código penal lo reúne todo en uno". Sin embargo, añade, "lo que exige la Constitución Española es educar -no escolarizar- y, luego, cómo se eduque es otro tipo de legislación".

Desde ALE inciden en esa discriminación. "Nos sentimos incomprendidos desde el momento en el que la ley educativa no refleja lo que emana de la Constitución y nos pone en una posición discriminada. Nuestros hijos son discriminados por no poder acceder a los recursos del Estado a los que tienen derecho", afirma su presidenta, Sonia Oprean. "Nos gustaría poder utilizar algunos servicios gratuitamente porque así se supone que es la educación, gratuita. De momento pagamos para entrar a los museos, espectáculos, no tenemos derecho a descuentos escolares, pagamos todos los libros y no hay becas para homeschoolers ", se lamenta la máxima representante de ALE.

 

 

Definición

'Homeschool'. La educación en el hogar, o educar en casa, es la educación de los niños exclusivamente en el contexto del hogar familiar, fuera de las instituciones, tanto públicas como privadas.

Motivaciones. Las familias que optan por este método lo hacen por diversas razones. Algunas esgrimen razones religiosas o ideológicas, otras consideran esta alternativa la más adecuada para la adquisición de conocimientos y habilidades para sus hijos e hijas.

Número de 'homeschoolers'.

En el Estado no hay un estudio estadístico basado en datos concretos. Al no existir encuestas fiables, los casos se remiten a familias que han dado a conocer su experiencia a través de la prensa. En 1981 se publicó el primer artículo sobre esta cuestión. Según la Asociación para la Libre Educación (ALE), en la actualidad hay 4.000 homeschoolers en el Estado, aunque podría haber muchos más porque no todo el mundo lo dice. Según el National Center of Education Statistic, del Departamento de Educación de EEUU, en 2003 había en el mundo 1,1 homeschoolers . Hoy día, si se teclea homeschool en Google, se encuentran 13.200.000 referencias.

Marco legal

En el Estado español. No existe el delito de desescolarizar , por lo tanto, no es ilegal. La única forma de llevar a una familia ante un tribunal es por "abandono de familia" y se podría enfrentar a la pérdida de la patria potestad. El artículo 27 de la Constitución Española reconoce el derecho a la educación y se reconoce la libertad de enseñanza. En el punto tres afirma que la enseñanza básica es "obligatoria y gratuita". En la práctica, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco trata el homeschool como a los absentistas y los desescolarizados, e incoa el protocolo en estos casos, pudiendo llegar hasta la Fiscalía de Menores.

En Europa. En Dinamarca, Irlanda, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Suiza, Italia, Reino Unido y Austria reconocen el derecho a la escolarización en casa. En Grecia y Holanda, la ley no está del todo clara.

en la web

Direcciones. El homeschool tiene una gran divulgación en la red a través de blogs y sitios web. En http://madalen.wordpress.com/ se puede encontrar todo lo relacionado con esta corriente alternativa.

La escuela fuera de la Escuela

MIGUEL ANGEL SANTOS GUERRA
Catedrático de Organización Escolar de la Universidad de Málaga

 

Son numerosas las familias que practican este tipo de educación en el domicilio. Anualmente se reúnen todas las familias que, por una razón u otra, han decidido no enviar a sus hijos e hijas a los colegios convencionales. Las razones no son las mismas. Podríamos decir que hay tantos casos y razones como familias que toman decisión. Jaume Carbonell (1997) relata en Cuadernos de Pedagogía las experiencias de L´Alfàs del Pi (Alicante) y Oropesa del Mar (Castellón).

La familia de L´Alfàs de Pi, integrada por el padre, psicoterapeuta, y por la madre que se dedica a manualidades diversas. El mayor de los dos hijos, que por entonces contaban con 15 y 10 años, había estado durante dos años en una escuela pública. No le había gustado. “Era un problema, porque nunca tenía tiempo para hacer cosas en casa u otras actividades. Y no es que fuera mal, pero no me gustaba el colegio. Además, lo que se enseñaba no era muy útil” (Lomi, 15 años). La decisión de realizar la educación en el domicilio es producto de los problemas (aburrimiento, dolor de cabeza, tensión con los profesores…) que el chico encuentra cada día. Hasta que, al final, decide pedirles a los padres que no le envíen al Colegio. Así explica el padre la decisión de realizar la educación en el domicilio: “De repente descubrimos algo que antes no sabíamos: que él se encontraba muy a gusto en casa y que a nosotros nos habían regalado un hijo que estábamos a punto de perder. En septiembre nos dijo que aquello le gustaba mucho y que probáramos un año más. Y al año siguiente fue taxativo: de colegio nada. O sea, que nosotros entramos en esta experiencia porque queríamos respetar lo que él nos decía” (Péter, padre de Lomi y de Tomi).
Las preguntas, el aprendizaje compartido, la adaptación a cada ritmo, el ambiente afectuoso, el seguimiento individualizado, el respeto a la espontaneidad, la creencia en las capacidades de los niños son principios que sustentan una forma de aprender, libre de los corsés institucionales.”Si no vas al colegio hay un montón de cosas interesantes que aprender en la vida. Pero los niños que están en la escuela están fuera de la vida real, no saben lo que ocurre durante el día. Además, la escuela mata la curiosidad” (Péter, padre de Lomi y Tomi). No deja de ser curiosa la reacción de los padres ante el fracaso en los aprendizajes que la evaluación manifiesta en la escuela convencional. Si un niño escolarizado le pregunta durante un paseo al padre qué tipo de árbol es el que en ese momento están viendo, puede suceder que el padre ni tenga información ni trate de buscarla. Pero es probable que castigue al hijo ese mismo día porque suspendió un examen en el que le preguntaban por la flora de Oceanía. Como es característico de las pedagogías activas abundan los materiales de todo tipo en un taller que han montado en la casa: material de electricidad, pinceles y pinturas, telas y lanas, cueros, plumas, material para hacer velas, troncos…
En Los Madroños (Oropesa de Mar) vive otra familia que justifica la experiencia de educación domiciliaria partiendo de los problemas que genera la escuela convencional. Una escuela que absorbe mucho tiempo, que no permite jugar y que provoca tensiones poderosas.
“El niño pasa demasiadas horas en la escuela y eso le impide jugar, algo fundamental, ya que durante los primeros años de vida el niño aprende jugando y a partir de ahí adquiere conocimientos, fantasías y lo demás. Esto en la esuela no existe. No solamente el niño está en el Colegio de las nueve a las cinco de la tarde sino que, los padres le buscan tareas extraescolares y tiene que hacer los deberes” (Julio, padre de Esperanza, Aurora y Luz).

 

La escuela fuera de la escuela

Mobilitza’T – Assemblea de Mestres de la Plana

Sentencia en Teruel, les absuelven...

Extraido del blog "la opción de educar en casa" de madalen

Una  sentencia de nueve de octubre de 2009, dictada por el juez de lo Penal de Teurel absuelve a una familia que optó por educar en casa a sus hijos que habían estado previamente escolarizados, según consta en la propia sentencia:

“La anterior decisión se adoptó por los encausados después de matricular a sus hijos en….. para el curso escolar 2007-2008….., comunicando su propósito por escrito a la entidad educativa basándose en sus propias convicciones morales, éticas y espirituales”.

Creo que es importante este dato, y el de la comunicación escrita con base a un derecho constitucional, ya que la razón para la desescolarización se basa directamente en el art. 27, 3 de la Constitución.

En su momento se les imputó en un procedimiento dimanante del Juzgado de Instrucción, por un presunto delito de Abandono de Familia en su modalidad de incumplimiento de los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, del art. 226 del Código Penal, a cuyo tenor,

1. El que dejare de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar o de prestar la asistencia necesaria legalmente establecida para el sustento de sus descendientes, ascendientes o cónyuge, que se hallen necesitados, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses.

Los hechos fueron calificados como delito por el Ministerio Fiscal, para los que pedía, al no concurrir cirncunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, una multa de nueve meses. El Código Penal establece  actualmente un  sistema de multas día que oscila entre dos cuantías que se obtiene nde multiplicar los días impuestos por una cantidad de euros que va de 2 a 400 € respectivamente, dependiendo de las circunstancias económicas de la persona imputada y condenada en su caso. En este caso habría que multiplicar 180 por 2€ o 400€ respectivamente, lo que daría una multa de entre 360 € a 72.000 €, como digo, dependiendo de la capacidad económica de la familia imputada, con arresto personal subsidiario en caso de impago. Responsabilidad que consiste en un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas. A esta cuantía se suman las costas procesales en caso de condena.

En el relato de hechos probados se establece que

…los titulares de la patria potestad decidieron poner en práctica el método de la escuela en casa en lugar de escolarizar a sus hijos en un centro educativo homologado y reconocido por la Administración; para ello tomaron la decisión de que uno de los progenitores -la madre en este caso- se dedicase en exclusiva a la educación de los menores procurando lograr los avances necesarios no sólo desde el punto de vista académico sino desde un punto de vista global que atendiese a una formación integral de los mismos.

También se indica entre los hechos probados que los acusados son socios de ALE.

En cuanto a los razonamientos jurídicos, la sentencia se aleja de las que hasta el momento han absuelto a titulares de la patria potestad que han optado por educar a sus hijos e hijas en casa, en el sentido de que esta sentencia no se refiere al procedimiento elegido, siguiendo la Sentencia del Tribunal Supremo de 1994, que no reprochaba a la Administración por perseguir estas conductas, pero sí que lo hiciera por vía penal, y recomendaba la consecución de las vías civil y administrativa.

Así sucedió en la sentencia de la Audiencia Provincial de Granada de 112/1996, de 29 de febrero, que absuelve a los acusados por desescolarizar a sus hijos en base a que el procedimiento penal no debe ser el adecuado para perseguir este tipo de conducta.

Por ello, trasladar esos factores al campo de Derecho penal es tarea difícil e insegura casi siempre. El Juez no puede entrar en el santuario de las creencias personales y en el marco de las relaciones personales, la posibilidad intervencionista por parte del derecho permite adoptar decisiones correctoras de una relación perjudicial para los intereses del niño, pero el derecho penal sigue siendo la última línea de actuación y sólo está justificada cuando existe un daño efectivo, real y trascendente.

Este caso, sin embargo se separa de la jurisprudencia que se inició en 1994 con la sentencia del Tribual Supremo en el caso de casación presentado por la Generalitat contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que absolvía a los padres y madres del Colectivo de los Niños de Dios por no enviar a sus hijos al sistema escolar. En su lugar,  se entra directamente a dilucidar si estamos ante un ilícito penal, y se llega a la conclusión de que los acusados con su actuar no incumplen el deber de prestar la formación integral que es inherente al ejercicio de la patria potestad. De hecho, la juez ni siquiera menciona la Sentencia del Tribunal Supremo aludida.

En esta sentencia la juez ha separado claramente los conceptos de escolarización y educación para valorar que la educación que proporcionan en el hogar es suficiente para considerar cumplido el contenido del ejercicio de la patria potestad, sin necesidad de escolarizar, como requisito indispensable para ese cumplimiento. El avance es evidente hacia un noción más permisiva del contenido de los deberes de la patria potestad que comprendería tanto la escolarización de lo menores, como el proporcionar la formación integral a aquellos de modo autónomo en el propio hogar.

Por otro lado a lo largo de la sentencia se pueden apreciar estos argumentos:

1. Por parte de la Fiscalía “en nuestro país la escolarización es obligatoria desde los tres hasta los dieciseis años de edad”, y que existe un vacío legal en orden a la práctica de la enseñanza en el hogar. La edad de escolarización obligatoria mencionada es un error de bulto por parte de este Ministerio.

2. El hecho de desescolarizar, en opinión de la juez

“no significa que se desentiendan del proceso educativo de sus dos hijos. Por la Defensa se recalca que escolarización y educación no son términos sinónimos y que los acusados no han incumplido el deber de educar a sus hijos que les impone el art. 154 del Código civil…..sino que se han implicado directa y personalmente en el mismo asumiendo el trabajo que supone engrosar sus conocimientos académicos a la vez que se han encargado de su formación moral y ética”.

Además la sentencia del Tribunal Supremo a la que se refiere la sentencia, en concreto la STS 1563/1998 de 15 de diciembre, que debate un supuesto de ABANDONO DE FAMILIA, recoge un caso flagrante de abandono de menores en incumplimiento palmario de los deberes derivados de la patria potestad. La diferencia entre ambos supuestos es evidente. Veamos el relato de hechos de la sentencia referida:

…”cuando tan sólo contaba con 8 años de edad, con objeto de que no le estorbara en el desenvolvimiento de su vida ordinaria, lo dejaba sólo en su domicilio durante largos períodos de tiempo a lo largo del día, con independencia de la hora y que debiera efectuar sus comidas ordinarias, o bien lo dejaba solo en un parque cercano, donde lo recogía cuando volvía a su casa”.

La juez separa radicalmente los supuestos de absentismo escolar y educación en casa, al establecer la conexión entre las familias y la organización a la que pertenecen y la valoración del pedagogo quien tras haber observado el estado de los menores destaca que no se aprecia en éstos ninguna deficiencia ni en el ámbito personal ni en el relacional, mostrándose afables, abiertos y respetuosos.

Se valora positivamente la pertenencia de los acusados a la asociación ALE, y al contacto que esta familia tienen con otros miembros de la Asociación.

“…de forma que siguen un método de enseñanza pautado por esta entidad, hecho acreditado por la testifical del perito reseñado y las numerosas cartas personales unidas a este procedimiento procedentes de asociados que siguen las mismas prácticas que los acusados”

La sentencia declara como consecuencia de todo ello,  la libre absolución de los acusados del delito de Abandono de familia del art. 226 del Código Penal declarando así mismo  las costas de oficio.

Audiencia de Teruel reconoce a familia derecho a educar hijos en su casa

EFE , Zaragoza | 28/12/2009 -

La Audiencia Provincial de Teruel ha reconocido a un matrimonio turolense, al que la fiscalía acusaba de presuntamente incumplir los deberes inherentes a la patria potestad al no escolarizar a sus hijos, el derecho de los padres a educarlos en casa.

La resolución, que ha sido dada a conocer por la plataforma Hazte Oir (www.hazteoir.org), que defiende este tipo de educación conocida como "homeschooling", es consecuencia de la desestimación por parte del tribunal del recurso de apelación que presentó el Ministerio Público contra una sentencia del juzgado de instrucción número 2 de Alcañiz (Teruel) que ya reconoció el derecho de esa familia a educar a sus hijos en casa.

El fiscal sostenía que el matrimonio compuesto por Vicenta Jesús Calatayud y Manuel Gómez Muñoz incurrió en un presunto delito de abandono de familia, en su modalidad de incumplimiento de los deberes inherentes a su patria potestad (art. 226 del Código Penal), al decidir educar a sus hijos en casa, con dedicación exclusiva de uno de los cónyuges a esa labor.

Para el tribunal, la falta de escolarización obligatoria no supone la comisión de un delito de abandono de familia y precisa que no es exactamente lo mismo escolarizar que educar, que, a su juicio, equivale a desarrollar las facultades intelectuales y morales de una persona y "ello puede lograrse dentro y fuera del sistema educativo establecido por el Estado".

Escolarizar, añade la resolución, es "un término más restringido que, en nuestro ordenamiento jurídico, implica el proporcionar al individuo unos determinados conocimientos y competencias previamente definidos, proporcionados y evaluados por el Estado a través de unos centros homologados por el mismo"

Reconoce el tribunal que "ciertamente la falta de escolarización supone la infracción de un precepto legal", pero en este caso recuerda que la Ley de la Infancia y la Adolescencia en Aragón lo califica como una "mera infracción administrativa".

Por ello concluye, que la falta de escolarización de los menores, cuando viene motivada, como en el presente caso ocurre en una libre decisión de los padres, que han optado por un sistema alternativo de educación, y "no viene unida a una situación de desamparo o riesgo social del menor, no es susceptible de integrar el tipo penal del delito de abandono de familia".

Sobre la sentencia, José Castro, de Chequeescolar.org, plataforma educativa impulsada por HazteOir.org, ha destacado que "una vez más pone el acento en la libertad educativa y prima frente al Estado el derecho de los padres, como primeros educadores, a decidir el tipo de educación que consideran más adecuado para sus hijos".

La resolución del tribunal turolense tiene fecha del 16 de diciembre y no puede ser recurrida por vía ordinaria.

 

Educación en casa, solidaridad con la familia Gómez-Calatayud

Hola!
os envío un escrito para ayudar a una familia que tiene problemas legales por elegir la opción de educar a sus hijos sin utilizar los servicios de la escuela. Ya lo dice el dicho, "hoy por tí, mañana por mí", jeje. Si os parece, echáis un cable, y si podéis difundir, también os lo agradezco, un abrazo, gracias!!!

La familia Gómez-Calatayud, residentes en la provincia de Teruel, se enfrentan a un juicio por decidir de forma consciente, coherente y responsable educar a sus hijos prescindiendo de los servicios educativos que ofrece el Estado, acción que se ajusta a derecho en este país como se ha podido comprobar en múltiples ocasiones.

Desde ALE solicitamos apoyo para estos padres que se ocupan a diario de las necesidades de sus hijos pero que han optado por un sistema alternativo para llevar adelante la formación de sus hijos.

Si estás a favor de la libertad de enseñanza que enmarca nuestra Constitución te pedimos que copies y pegues el texto que viene a continuación y que lo firmes, si puede ser incluyendo tu número de DNI. Una vez copiado y firmado, puedes elegir entre enviárselo por mail a Manuel Gómez
manolet123@yahoo.es o enviarlo directamente al juzgado nª 1 de Teruel al fax 978647502 poniendo en el asunto “procedimiento abreviado 126/2009”

Los abajo firmantes, ciudadanos interesados en el asunto que se dilucida en las Diligencias indicadas en el encabezamiento, mediante el presente escrito, nos dirigimos a usted como juez a fin de EXPONER:

 

Que al tener conocimiento de que se ha citado como imputados en el juzgado nº 1 de Teruel el próximo 24 de septiembre de 2009 a Don Manuel Gómez Muñoz y Doña Vicenta Calatayud Alborch por un supuesto delito de abandono familiar, queremos mostrar nuestro apoyo a la familia Gómez - Calatayud porque entendemos que han optado por la vía de la educación en casa para sus hijos y consideramos que esta acción es ajustada a los derechos constitucionales y legales de España. No existe prohibición expresa alguna en ningún texto legal que impida educar en casa, como no existe tampoco esta prohibición en los diferentes convenios internacionales firmados por España, siendo por el contrario éste un derecho reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Entendemos que la actuación de la pareja Gómez - Calatayud es una actuación consciente y que los padres, conocedores de sus deberes y derechos, han asumido plenamente la responsabilidad de educar en el hogar, amparándose en la Constitución española, artículo 27.1 y artículo 27.3. Estos artículos reconocen la libertad de enseñanza y el derecho que tienen los padres de escoger en qué forma quieren educar a sus hijos.

Nos gustaría hacerle saber a efectos meramente ilustrativos que la educación en el hogar en el Estado Español ha sido considerada legítima en repetidas ocasiones. Los Tribunales, cuando han tenido oportunidad, han considerado que el derecho a la educación no se protege y garantiza únicamente a través de la escolarización y de la integración del alumno en el sistema educativo que diseña la Ley, sino que “la formación educativa, efectuada al margen de la enseñanza oficial, es perfectamente aceptable en el marco de libertades diseñado por la Constitución” (sentencia de la Audiencia de Barcelona de 14 de febrero de 1996. FJ 1º). En el mismo sentido, el Tribunal Supremo, en la sentencia 1669 30/10/94, por ejemplo, estima compatible con el derecho a la Educación que los menores reciban formación en el ámbito familiar, al margen de la enseñanza oficial, sin que las vías establecidas por el Estado sean exclusivas o excluyentes. Hay otras sentencias en el mismo sentido, las cuales sería largo enumerar; pero sí deseamos destacar que ya en lugares como el País Vasco, Andalucía o Cataluña, entre otras, existe jurisprudencia al respecto reconociendo la legalidad y viabilidad de esta opción, así como el reconocimiento de que la escolarización en el hogar es una opción legítima y creciente no sólo en Europa y en el mundo en general, sino también en España en particular y cuenta con el beneplácito de la justicia, que atiende a los derechos de los ciudadanos que enmarca la Constitución española en su artículo 27.3. en las que se hace constar que la formación educativa, efectuada al margen de la enseñanza oficial, es perfectamente aceptable en el marco de las libertades diseñado por la Constitución.

Nos consta que la familia Gómez - Calatayud educa a sus hijos y les da una adecuada formación en el ejercicio de la libertad de enseñanza, que se reconoce constitucionalmente, habiendo optado por la educación que consideran más adecuada para sus hijos, velando por su bienestar y su educación de forma integral, tal y como se recoge en el artículo 26. 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y amparándose en el artículo 26.3 de la misma declaración.

Dicho todo esto queremos reiterar que consideramos que este no es un caso de falta de responsabilidad por parte de los padres, ni de negligencia, ni tampoco de absentismo escolar y mucho menos de abandono familiar. Más bien al contrario, se podría calificar de un exceso de celo por ofrecer la mejor formación posible respetuosa con el niño y coherente con los valores de su familia, valores inscritos dentro de los valores democráticos del Estado español, y por lo tanto plenamente respetables.

Sabemos que en este momento en España no existe reconocimiento normativo expreso de modos de enseñanza alternativos o no presénciales para educación obligatoria, con la excepción de Cataluña (artículo 55 de la LEC) pero al ser una opción educativa admitida en el seno de un Estado democrático como el nuestro, pedimos que este caso no se considere como un caso de abandono familiar sino, más bien, como un caso de educación alternativa que se enmarca perfectamente en lo que prevé la Constitución Española.

Sirva pues el presente para mostrar nuestra solidaridad con la familia imputada y la manifestación de que compartimos plenamente los mismos ideales y sentimientos que animan a los padres imputados a educar a su hijo en casa.

Atentamente,

 

 Nos llegan estas buenísimas noticias de Manu y Vicen desde Teruel. A tod@s l@s que aportásteis vuestro apoyo, ¡¡muchísimas gracias!!.


"Hola a tod@s:
Tengo que daros una noticia muy buena, nos ha llamado hoy el abogado y nos han absuelto de todo, no nos pasan ni tan siquiera a via administrativa. La juez ha reconocido que no hay abandono, ha defendido que la escolarizacion es tan solo una via más para llevar a cabo la educacion básica, se ha apoyado mucho en el informe de paco (pedagogo) y en que formamos parte de la ASOCIACIÓN A.L.E. Dentro de unos dias me mandaran la sentencia, ya os la pasaré. La fiscal aún puede impugnar, tiene 10 dias de plazo, pero la sentencia es muy positiva. Estamos eufóricos.
GRÁCIAS A TOD@S POR VUESTRO APOYO, POR LAS CARTAS Y A CELEBRARLO TOD@S PORQUE HEMOS GANADO ENTRE TO@S."

 

 

Homeschooling. La educación en casa

Publicado en Todopapás

La escolarización con tres añitos se le hizo a mi hijo insufrible y la crisis fue brutal, arrastrando a todos los miembros de la familia con él. A partir de ahí se inició por nuestra parte un largo proceso de búsqueda. Al final, viendo y sintiendo que si se continuaba en la educación oficial iba a acabar aborreciendo el proceso de aprendizaje tan sano, natural e inherente al ser humano, decidimos que la opción de la educación en casa se hacía mucho más respetuosa, empática, dulce y tierna con nuestros hijos, sobre todo en edades tan tempranas, y así nos decidimos a probar este otro camino.



Así fue como Hadrián, de ahora 7 años, abandonó la escolarización oficial y pasó a formar parte de los más de 4.000 niños que en España no asisten al colegio, sino que sus padres han optado para ellos por una educación en el hogar o en escuelas no regladas. Al igual que él, sus dos hermanas pequeñas, Lidia, de 5 años y Elisa, de 2, estudian en su casa con la ayuda de sus padres.

 

El homeschooling o educación en casa nació en Estados Unidos en los años setenta. Esta tendencia significa asumir de forma integral la educación de los hijos, tanto en los aspectos de adquisición de conocimientos y habilidades, como en la transmisión de valores y principios, sin delegar ninguna de estas funciones en instituciones educativas.

 

A principios de los años 90, solo 40 familias en España habían optado por esta alternativa para enseñar a sus hijos. Sin embargo, en las últimas dos décadas este movimiento ha crecido considerablemente, gracias también en parte a la creación de agrupaciones como la Asociación para la Libre Educación (ALE). ALE es el principal referente en España del homeschooling y agrupa a familias e individuos que creen que la educación en el hogar es una opción responsable y adecuada para sus hijos y que buscan conseguir en España la misma legalidad que goza este tipo de enseñanza en otros países como Estados Unidos, Canadá, Francia…

¿Es legal en España?

 

En nuestro país no está regulado pero hay sentencias que pueden ayudar a crear un marco legal apropiado. En la Constitución española, en su artículo 27.4, se dice que: “la enseñanza básica es obligatoria y gratuita”. Lo cual deja en un limbo legal a quienes plantean la posibilidad de educar a sus hijos al margen de la escuela, ya que generalmente se tiende a pensar que se trata de una práctica ilegal.

 

Algunas familias han sido denunciadas ante los departamentos de bienestar social por no escolarizar en centro educativo a sus hijos. Se consideró, en estos casos, la no escolarización como un indicio de malos tratos o abandono. Muy pocas de estas denuncias han llegado a los tribunales. La mayoría de los jueces desestiman el caso al comprobar que no existe tal abandono de las obligaciones, si no más bien un mayor celo del habitual. En la mayoría de los juicios habidos, la sentencia ha sido favorable a las familias. En el peor de los casos, se ha "condenado" a los padres a escolarizar en centro educativo. Atentaría al sentido común que se retirase al custodia de los hijos habiéndose comprobado que no existe la presunta desatención. Tal cosa no ha ocurrido nunca. Sin embargo, al sentirse tan acosados, algunos padres han desistido en la intención de educar a sus hijos en casa en algún momento del duro proceso.

Las familias asociadas en ALE entienden, como muchas otras que no escolarizan a sus hijos, que “la Constitución ampara la libertad de las familias a elegir la manera que consideren mejor para educar a sus hijos. Y también, que existe una falta de regulación o legislación al respecto de la educación en el hogar que dificulta la obtención de certificados académicos y la eventual incorporación de nuestros hijos al sistema de enseñanza presencial, no en función de una falta de formación, sino porque no se contempla que puedan existir formas alternativas de adquirirla”.

¿Por qué elegir esta opción?

 

Laura es madre de un niño de 4 años y medio. Para ella, elegir esta opción fue una consecuencia directa (como en la mayoría de los casos) de una mala experiencia al empezar su pequeño la escolarización. “Cuando nació el niño, preocupada por el bajo nivel académico español, me informé sobre los recursos que utilizaban los homeschoolings americanos y encontré algunas cosas muy interesantes. Empecé a aplicarlo al margen del colegio. El niño fue a la guardería a partir de los 11 meses y lo saqué al inicio de la escuela infantil, en Preescolar 3, a los 3 años y medio de edad. Lo saqué porque entonces ya sabía que sí se podía hacer aquí y porque tuvimos varios problemas con la maestra. Resumiendo mucho: a los dos años, un niño de 5 le hacía bullying; además, su nivel era muy superior al del resto de niños y la maestra nunca supo adaptarse a eso; por último, en P3 se le escapó varias veces (cuando es un niño que nunca se le ha escapado a nadie)”.

 

Al igual que Laura y Marta (la madre de Hadrián, Lidia y Elisa), muchas familias optan por la educación en casa por diversos motivos. Algunas esgrimen razones religiosas o ideológicas, otras consideran esta alternativa la más adecuada para la adquisición de conocimientos y habilidades para sus hijos e hijas. En cualquier caso, los tutores legales de estos niños y niñas, eligen esta opción porque creen que pueden ofrecer una educación mejor si no la delegan a las instituciones escolares.

 

“El sistema educativo –añade Laura- no permite la diferencia, no tiene en cuenta la individualidad de cada niño. Por tanto, no se respeta su tiempo, sus ritmos, sus intereses, sus aptitudes ni sus pasiones. El estado no debería tratar de imponer un currículo igual para todos. A muchísima gente no le ha servido de nada en la vida saber hacer una raíz cuadrada o analizar una frase. La mayoría, de hecho, lo hemos olvidado. Si hubiera alguna catástrofe natural y tuviéramos que volver a vivir como en la edad de piedra, ¿nos salvaríamos? Desde luego, las habilidades que nos ayudarían a sobrevivir no serían las que aprendimos en el cole”.

Para Marta, “en la educación estatal los problemas son múltiples, no solo a nivel académico, sino también a nivel formal. Es un sistema directivo, donde la iniciativa curricular de los alumnos no existe, por lo que no existe posibilidad de satisfacer un mínimo de ritmos propios, ni de curiosidades naturales. Alumnos exclusivamente de la misma edad, van en grupos de ratios demenciales (25 niños en un aula es una locura), cinco o más horas al día, para que un profesor les diga lo que tienen que aprender, todos lo mismo, al mismo tiempo, estén o no preparados para ello, les interese o no, les guste o no. Las asignaturas son compartimentos estancos, cuando la vida y la realidad no lo es. La curiosidad natural se calla con un “eso no toca hasta el trimestre que viene”, y el que no es capaz de seguir el ritmo marcado, es excluido en clases de apoyo, en el mejor de los casos.

 

Se empieza con la presión en lectoescritura (a los 4-5 años, una aberración), en hábitos de pasividad (estar sentados, callados, ir en filas), de uniformidad (todos iguales, mandilones del mismo color, no seas diferente), cuando no se le ha dejado al niño ni siquiera disfrutar de años de creatividad libre, contacto con la naturaleza ni el más mínimo aprendizaje por experimentación, ni tampoco se le deja asimilar el concepto de la diferencia”.

 

El día a día de la educación en casa

 

Cada caso es un mundo y cada familia también. Las hay que no tienen horario ni sistema y dejan que los hijos aprendan a través de la experiencia, otros prefieren montar su escuela en casa, hay quien se pasa la vida en museos, otros recurren a tutores…

 

Laura y su peque son unschoolers, “lo cual no significa que no hagamos nada –aclara-, sino todo lo contrario. Nuestra clase es el mundo entero, y no dividimos el conocimiento en asignaturas. Esto va más allá de lo académico y creo que tiene mucho que ver con un estilo determinado de crianza: el attachment parenting. Considero fundamental que los niños se autorregulen, por eso en casa no hay horarios de comida ni sueño, por ejemplo.

 

Aunque mucha gente no lo crea, es posible que un niño estudie, por ejemplo, matemáticas porque le gusta sin que nadie le obligue. La función del padre que educa en casa es la de hacerle ver todas las posibilidades que el mundo le ofrece. El niño no va a decirte que no le gustan las mates si no sabe que existen las mates. En cambio, si sabe que existen y, además, sabe que tienen una utilidad, él mismo va a querer aprenderlas. La automotivación es fundamental para que la educación en casa funcione.

 

No seguimos ningún programa ni tengo intención de hacerlo. Al currículo oficial no le encuentro el sentido. Conozco personalmente a un niño de doce años que no sabe analizar una frase, pero que ve un agujero en el suelo y puede decir exactamente qué animal lo ha hecho.


Obviamente, si algún día quiere reincorporarse al sistema, tendrá que ponerse al día en el programa oficial. Tampoco es que eso me suponga algún tipo de conflicto interno ni nada parecido. Mientras yo pueda hacerme cargo y él no quiera ir, no irá. Porque, aparte de la opinión de los padres, no debemos olvidar la opinión de los niños. El mío tiene clarísimo que no le interesa ir al cole "porque me gusta pintar lo que yo quiero cuando quiero y leer lo que quiero cuando quiero" (palabras textuales). Pregunta a los niños que conoces si quieren ir al cole o no… ¡es sorprendente la cantidad de niños que responde que no!”.

 

Nosotros –explica a su vez Marta- asumimos integralmente el acompañamiento a los procesos de aprendizaje de nuestros hijos. Para cubrir algunos de los aspectos legales de la cuestión y tener el apoyo de una comunidad (virtual) donde hay más familias con similares inquietudes, hemos matriculado a nuestro hijo mayor en Epysteme, una asociación que mantiene un convenio con una escuela norteamericana, donde la educación en casa está regulada y es perfectamente legal. Esta escuela tiene varios programas, y nosotros hemos elegido el programa libre, donde solo entregamos dos proyectos obligatorios al año, y el informe final realizado por nosotros sobre lo trabajado en todo el año.

 

En cuanto al día a día, el nuestro se articula para ofrecer un espacio donde los niños se puedan encontrar a gusto, respetando ritmos, priorizando sus intereses y ofreciendo pero sin forzar. Carece de horarios fijos, los niños se levantan cuando quieren, habitualmente desayunamos tranquilamente, charlamos un rato, y antes de que se vayan a jugar libremente otro rato, decidimos entre todos qué haremos por la mañana. Esto, según el día que esté (climatológicamente hablando), puede ser alguna actividad en casa (lectura, juego con números, algún proyecto en el que estemos trabajando) o puede ser alguna actividad fuera de casa (ir a la biblioteca, quedar con una familia inglesa amiga nuestra, bajar a la playa un rato, etc.).

Por la tarde, habitualmente, acuden a actividades fuera de casa. Este año aún no las hemos decidido, pero el año pasado, Hadrián entrenaba en un equipo de fútbol local, acudía una vez a la semana a la Escuela Municipal de Música y a una hora de inglés con una amiga de la familia. Lidia ensayaba en la Escuela Municipal de Teatro y acudía con Hadri a inglés. El resto del tiempo, juegan en los parques y playas.

 

Además de esta rutina, siempre solemos ir a cuentacuentos de las bibliotecas, títeres, teatro infantil, a ver algún deporte o alguna actividad o taller que les pueda atraer. Los días de la semana no son tan rígidos, ya que por ejemplo podemos no hacer nada un lunes y trabajar mucho un domingo…”.

 

Una opción controvertida

 

Estoy completamente satisfecha con la decisión tomada y no la cambiaría por nada del mundo –añade Laura. Pero no me atrevería a recomendarla porque es algo muy personal. Es una opción claramente minoritaria y no todo el mundo está dispuesto a nadar contra la corriente. Hay que estar preparado no sólo para educar a los hijos sino también para lidiar con preguntas  y comentarios de gente no siempre bien intencionada. Ahora bien, si alguien está dispuesto a ello, le diría que ni lo dude por un momento. Yo vi cambios en el niño en solo dos semanas de haberlo sacado del colegio. Estaba más despierto, más observador, más relajado; son niños que tienen muy claro lo que les gusta y lo que no, lo que les interesa y lo que no, y saben relacionarse con gente de todo tipo y de toda edad. Aunque no es fácil, porque a veces te sientes sola o incomprendida y constantemente juzgada, yo sólo le veo ventajas. Me basta con mirar a mi hijo y ver su felicidad, su seguridad en sí mismo y ver lo que se ha fortalecido el vínculo entre nosotros”.

 

Laura no anda descaminada con la opinión general que se tiene sobre la educación en casa. Según una encuesta realizada por la web todopapas, un 69,5% de los encuestados consideran que se priva a los niños de la socialización; un 9,3% cree que los niños tendrán carencias en su aprendizaje; un 7,9% piensa que si al enseñanza es obligatoria por algo será; un 9,3% opina que es una opción válida frente a una educación pública masificada; y solo un 4,2% afirma que es la mejor, ya que es el niño quien descubre sus potencialidades.

Sin embargo, ni Marta ni Laura están de acuerdo con las opiniones contrarias al respecto. “Sus amigos –explica Marta- están por todas partes, en la propia familia, en el vecindario, en las actividades que hacen, en los hijos de los amigos, etc. Y no me consta que hayan tenido ningún problema por eso. Al revés, suelen estar “muy solicitados” para jugar.  Educar en casa y prescindir de ese servicio que nos ofrece el estado, para asumir nosotros esa tarea, no significa aislarnos del mundo; de hecho, incluso pueden llegar a estar más aislados esos pequeños de tres, cuatro, cinco años a los que se les deja en el centro escolar a las ocho de la mañana con el desayuno escolar, y se le recoge a las seis y cuarto de la tarde, con la última actividad extraescolar…”.

A toda esa gente (que sé que es mucha) –termina Laura- que piensa: "yo lo haría, pero no puedo porque no estoy capacitada, porque no tengo dinero, porque nadie me apoyaría, porque soy madre soltera, etc.", le digo: nadie está más capacitado para educar a un niño que sus propios padres. No te preocupes por la Física y la Química, ya encontrarás a alguien que se lo enseñe, no necesitas más dinero del que tienes, no necesitas montar una biblioteca y un laboratorio en casa; si quieres hacerlo, hazlo, te sorprenderá cuánta gente te comprende y te apoya. Yo soy madre soltera y educo en casa”.

 

FUENTE: Asociación para la Libre Educación (ALE), www.educacionlibre.org.

Al cole, sin salir de casa

Media docena de familias gallegas educan a sus hijos en el hogar

ANA RAMIL / A CORUÑA

Faro de Vigo 01/02/09

El salón hace las veces de aula; leer la prensa forma parte de los deberes diarios; los libros de texto no son más que una guía para ampliar conocimientos y los padres se desdoblan para convertirse en maestros. La educación en casa es una opción no contemplada en la legislación española pero que ya practican más de 150 familias en todo el país, media docena de ellas en Galicia, según los últimos datos de la Asociación para la Libre Educación (ALE), que engloba a todos aquellos padres que deciden no escolarizar a sus hijos para formarlos sin salir del hogar. "Andalucía y Cataluña son las comunidades con más socios mientras que en otras como Galicia, Baleares o Valencia hay seis casos", indica la presidenta de esta organización, Sorina Oprean.
La actual Ley de educación no regula este tipo de enseñanza, un vacío legal que, en ocasiones, lleva a estos padres ante los tribunales al ser denunciados por no escolarizar a los pequeños. Algo que, según los defensores de este sistema, sólo ocurre en España. "Este método educativo existe desde que existe el ser humano y está reconocido en toda Europa. En otros países está muy extendido pero aquí es todavía una minoría", indica Oprean.
Quienes apuestan por esta enseñanza argumentan que educar en casa es todo ventajas ya que se adapta mejor a las necesidades del niño, es un sistema más flexible y los contenidos no vienen marcados sino que se fijan en función de los intereses de cada alumno. "Es una forma de enseñar muy personalizada. En el colegio se sigue un ritmo que hay niños que no pueden llevar y por eso muchas veces quienes deciden educar en casa son padres de niños hiperactivos, acosados o disléxicos que no han recibido la atención necesaria en el centro escolar", resalta Oprean.
Educación adaptada
Al tratarse de una enseñanza no regulada existen tantos modelos como progenitores. En el caso de la presidenta de ALE, madre de dos hijos de 13 y 11 años, la educación de los pequeños parte de los libros de texto convencionales para complementarlos con libros, filmes, internet y mucha conversación. "El aprendizaje conversacional es muy importante y en los colegios apenas se hace hincapié, es buena la interacción adulto-niño", indica y añade: "Nosotros partimos de los conocimientos de la enseñanza reglada pero fomentamos que a partir de ellos busquen nueva información basada en sus intereses".
Oprean reconoce que su familia ha tenido suerte "y en nuestro entorno todo el mundo ha entendido nuestra posición" pero no siempre es así. La mayor parte de los detractores alegan la falta de sociabilidad de estos niños que, al no asistir al colegio, apenas tienen relación con otros pequeños de su edad. "Desde siempre las personas se han socializado en su entorno más inmediato, la familia (hermanos, padres, abuelos, primos...), vecinos y amigos. Los que se educan en el hogar tienen más tiempo para convivir con personas de distintas edades y condiciones, en lugar de estar sometidos a la convivencia con iguales con uno o pocos referentes adultos durante la mayor parte del día", indica la Asociación para la Libre Educación en su web.
Pero el deseo de una educación casera choca con la realidad cuando los alumnos necesitan incorporarse al mundo laboral o ir a la universidad. "Como es una enseñanza no reconocida, nuestros hijos no reciben un título al terminar el equivalente a Primaria o a Secundaria", resalta Oprean. Añade que "para sacar el título de Secundaria por libre deben esperar hasta los 18 años y el Bachillerato, hasta los 20".
Por ello, la mayoría de estos niños desescolarizados terminan acudiendo al instituto o se matriculan en un colegio a distancia que, en ocasiones, se puede encontrar incluso fuera del Estado.
Los defensores de la educación en casa exigen que este sistema se legalice en España pero mientras no lo logren deberán seguir compareciendo ante los tribunales debido a las denuncias por no escolarizar a sus hijos.