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Opinión

Ayuda de educación para padres

-Dichos-

Qué se supone es esto. Déjalo. Tú no tendrás otra oportunidad. Deja de parlotear. Pide disculpas. ¿Por qué no estas haciendo nada? Tú eres muy pequeño. ¿Dónde encontraste eso? Buen chico. Guarda silencio. Levántate enseguida. No debes hablarle así a tus padres. Compórtate. Deja ese animal en paz. No seas un niño llorón. Te lo he dicho mil veces. Di gracias. ¿Dónde estuviste todo este tiempo? Deberías estar avergonzado. Si tuvieras un poco de entendimiento. No hagas esa cara. No es motivo para que te asustes. Qué, no tienes orejas? Come en la mesa! Que bonito desastre estas haciendo. No digas eso. Si te atrapo de nuevo. ¿Siempre has de tener la ultima palabra? Deja eso. No lo harás! Cálmate. Qué es lo que quieres? Gritando no vas a lograr nada. Estas sordo. Saluda a tu tía. Tú sabes que peligroso es eso. Tú no puedes poner atención. Una niña grande como tú. Guarda tus excusas. Ve a la cama ahora. Lo entenderás cuando seas mayor. Saca las manos de los bolsillos. Los niños grandes no lloran. Ya verás. Tú no entiendes. No seas descarado. La gente no hace eso. Tú nunca tienes suficiente. Qué vas a ser cuando crezcas? Tú sólo piensas en ti. No hagas ese escándalo. Mira. No digas tonterías. Saca los dedos de la boca. Habla correctamente. Se más consciente. Haz un esfuerzo. Es un nuevo hábito que tú aprenderás. No susurres! Ya estas demasiado gordo. Sigue el ejemplo de los otros niños. A quién quieres parecerte con esa ropa? Lava tus manos. Limpia tus zapatos. Típico. Tenías que hacerlo. Cuida lo que dices. No hagas eso! No seas tan agresivo. Si sigues haciendo eso. Cuando le diga a tu padre. Termina tu comida. Nada de peros. Me pones de nervios. No seas tan tragón. Esta es la última vez. Tú no vas a lograr nada con eso. Qué significa eso? Ninguna vez puedo confiar en ti. ¿Tienes que andar galopando así? No seas infantil. Cierra la boca cuando estés comiendo. No puedes comer apropiadamente. Apresúrate. No seas necio. Si hicieras lo que te digo al menos por una vez. No es correcto que digas eso. Permanece sentado. No seas tímido. Deberías ser mas extrovertido. Compórtate. No seas tan tonto. Cuántas veces tengo que decirtelo? Te lo comerás todo. No comas sin masticar. No pierdas el tiempo. Baja los codos de la mesa. Te daré una bofetada. ¿No tienes ojos en la cara? Nosotros no hablamos de ese tipo de cosas. Dime la verdad. No tienes vergüenza?. Tú no puedes decirme eso. ¿No me estas escuchándo? Cuando seas tan grande como nosotros. Ve a tu cuarto! No estés gritando. ¿No puedes pensar en nada mejor que hacer? No digas tonterías. Averguénzate de ti. Contrólate. Nosotros no habríamos esperado eso de ti. No vuelvas a preguntar. Víste te apropiadamente. Tú nunca vas a verte como quieres. No tragues la comida. ¿Siempre debes rascarte la nariz? No te preocupes, puedes decirme, confía en mi. ¿Estas tratando de culparnos? Te lo estoy advirtiendo. Mi querida mujercita. No bebas tan rápido. ¿Puedes escucharme? ¿En qué estás pensando? Tú deberías hacer un esfuerzo. No tan rápido. Todo lo haces mal. Le diré a tus padres. Esto no es algo que tu puedas decidir. Di Aaaaah. Tú ya estas cansado. Pero si esto sabe delicioso. Puedes tener tu mente aquí un momento. Presta atención. Esto no es bueno para ti. No hables con la boca llena. No te atrevas. Te ayudare en un minuto. ¿Has perdido la razón? Vete de mi vista. Deja ese animal. Déjalo en su lugar. Niña sabelotodo. Quita esa sonrisa de tu cara. Apresúrate. ¿Qué estás esperando? Da gracias por tenerme. Tú sólo lo romperás. Límpiate los pies! Ya crece. No te comportes como un bebé. Tú no puedes ayudar a tu padre. Corre lejos. Aléjate de mi camino. Mira esas manos. Apaga eso. Yo te daré algo por lo que llores. ¿Cual es el problema contigo? Eso no es un problema grave. ¿Quién crees que eres? Solo espera a que lleguemos a casa. Deja de llorar. Deja de estar bromeando. ¿Qué está pasando contigo? ¿Dónde has estado? No me digas eso. Deja de ser tan caprichoso. Dónde están tus modales?. Que estarás pensando ahora? Quieres una bofetada. La abuelita no desea escuchar tu tonta platica. Cuando yo tenía tu edad. Deja de golpear eso. Tu no reconoces cuando tienes suerte. Qué es lo que piensas al lucir así? Lloriquear, quejarte y quejarte.Ya he escuchado eso antes. No tan rápido. Qué estas haciendo con todo ese escándalo? Qué piensas qué estás haciendo? Miss Cerebrito. Eso es más que suficiente. Vas a venir ya. Eso no funcionará. Eso es suficiente. Se acabó. Tengo que decirtelo todo tres veces.
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Escrito por Mike Weimann
Traducido (al ingles) por David Gribble de Sands School
La version Alemana de este texto esta disponible como poster.null
Traducido al español por Gabriel Rodríguez Vilchis mukkum56330 @ yahoo.com

Una fábula

(Artículo publicado en el Boletín Crecer Sin Escuela número 8, otoño 2001)
Hoy mientras esperaba la hora para hacer un examen en la facultad, he estado hablando con dos chicas sentadas detrás de mí. Hablando de la objeción de conciencia, hemos continuado con la educación en casa (o sea, la objeción de conciencia a la escolaridad). Una de las chicas directamente ha defendido la escolarización como único modo de aprendizaje pues "si no te obligan, no estudias" y "compararte con los demás, estimula", ¡en fin! no voy a hablaros del tema de siempre; aunque primero, hay un aviso para navegantes novatos: "La educación en casa implica una elección, ni más ni menos que en cualquier otro tipo de educación. Por eso, si la sola idea de educar a vuestros hijos en casa no os parece maravillosa, ¡no lo hagáis! estarán mucho mejor escolarizados en un colegio de vuestro agrado que con unos padres nerviosos y malhumorados".

Mi idea era contaros una fábula:

Hace mucho tiempo... (bueno, sólo algo más de 20 años) una pareja joven se planteó la forma de educar a sus hijas. Decidieron, por varios motivos, que en casa hablarían en castellano y en valenciano. Por supuesto, las Casandras de turno predestinaron el fracaso de esa odisea ("no hablarán bien ninguna de las dos lenguas", "se exponen a una enfermedad mental"). Sin embargo, ellos pensaron que era lo correcto y continuaron.

Las niñas fueron creciendo y hablaban correctamente los dos idiomas. Llegó el momento de escolarizarlas y sus padres decidieron inscribirlas en un colegio francés. (¡Ay! ¡lo que tuvieron que oír los pobres padres!). Pero las niñas cursaron toda su escolarización en ese colegio.

Hoy esas niñas son adultas. La pequeña ha acabado la carrera en el extranjero, donde vive sola desde los 17 años. La mayor está a punto de acabar la suya y habla varios idiomas. Desde que tienen uso de razón han oído, incluso a esas mismas Casandras, alabar "lo bien que hablan" y no pueden evitar sonreír cuando oyen comentar la suerte que tienen de hablar varios idiomas.

Veinte años es lo que tardará la sociedad en admitir de manera general los beneficios de la educación en casa. Para entonces, los niños de ahora serán adultos y probablemente oirán esos mismos comentarios que yo oigo ahora.